Las chicas de la lencería
(Suiza, 2008, Comedia)
Título V.O.: Die herbstzeitlosen
Año de producción: 2006
Duracion: 86 min
Género: Comedia
Clasificación: Todos los públicos
Estreno: 9 de mayo de 2008
Director: Bettina Oberli
Guión: Bettina Oberli, Sabine Pochhammer
Música: Luk Zimmermann
Fotografía: Stéphane Kuthy
Intérpretes: Annemarie Düringer (Frieda), Hanspeter Müller-Drossaart (Walter Jost), Stephanie Glaser (Martha Jost), Heidi Maria Glössner (Lisi Bigler), Monica Gubser (Hanni Bieri), Lilian Naef (Vreni Jost), Monika Niggeler (Shirley Bigler), Peter Wyssbrod (Ernst Bieri), Manfred Liechti (Fritz)

Muchas veces vamos al cine buscando emociones fuertes o diversión, otras vamos buscando solo pasar el rato, pero lo mas agradable es cuando nos retiramos de este sitio con un excelente sabor de boca que nos hace querer regresar y que además nos llevamos a casa y aun varios días después nos hace comentar lo visto con una sensación de haber sido participes de algo maravilloso; esta es precisamente la sensación que nos deja la cinta Suiza, “Las chicas de la lencería” y que fue la película que presentó este país como candidata a la mejor cinta extranjera en los Oscar 2008. Una comedia idea original es de su directora, Bettina Oberli (North Wind), que quiso inspirarse en la figura de su abuela para reivindicar la libertad de la mujer más allá del machismo y el conservadurismo que, a día de hoy, aún dominan en la sociedad suiza.

Martha, ha quedado viuda, su querido Hans quien fuera el hombre de toda su vida y el padre de su único hijo, Walter Jost (Hanspeter Müller-Drossaart), (el pastor del pueblo), ha muerto y le ha dejado sin saber que hacer pues ella se había dedicado a atenderle desde siempre y a ayudarle en la tienda de alimentos que ambos tenían, en un pequeño pueblo rodeado de verdísimas praderas donde el tiempo transcurre lento y apegado a las costumbres. Martha siente que todo ya le harta y esta cansada por lo que una noche se pone sus mejores galas y se acuesta pidiendo a Dios que ya le quite la carga que supone para ella la vida, al amanecer ve que aun sigue viva por lo que al parecer Dios tiene otros designios y llega tarde a la iglesia donde ya su hijo imparte su sermón lleno de alusiones morales que es seguido por la casi totalidad de la feligresía y que sirve para enardecer la pasión que este despierta en su amante Shirley (Monika Niggeler); la peluquera del pueblo e hija de una de las mejores amigas de Martha: Lisi Bigler,( Heidi Maria Glössner) quien junto a Frieda ,(Annemarie Düringer) y a Hanni Bieri, (Monica Gubser) conforman este circulo de amigas inseparables y que se han propuesto rescatar a Martha de la abulia en que se ha sumido por lo que la invitan a un paseo a la ciudad con el pretexto de buscar tela para una nueva bandera para el coro; una vez allí Martha queda fascinada por los encajes del lugar y entran a una tienda de lencería donde la modista que hay en Martha sale a la luz y todas conocen de su mas ansiado sueño : poner un boutique de Lencería en Paris.

A partir de este momento el grupo queda dividido, Lisie que apoya e impulsa a Martha en la idea de poner este negocio en el pueblo y Frieda y Hanni que lo ven como una idea descabellada, lo cual pareciera quedar corroborado por la reacción de Fritz Bieri, (Manfred Liechti ), Hijo de Hanni y político demagogo, que pretende dirigir los destinos de este pueblito manipulando a todos en nombre de su dinero, entre este y Walter trataran de convencer por todos los medios a su alcance a Martha de que su idea de la boutique de lencería “erótica” como ellos le llaman, es loca e inmoral.
Lisie “ la americana”, como le llaman, porque siempre habla de América y dice haber vivido en Arizona un tiempo (aunque esto solo ha pasado en su imaginación), con su espíritu optimista y aventurero de mujer segura será el principal motor que impulse esta empresa a la que mas tarde y por razones muy propias se suman también Frieda y Hanni, ambas enfrentando sus miedos y sus tradiciones para terminar convirtiéndose todas en otra mujeres, mujeres intrépidas que se atreven a cumplir sus sueños a pesar de la edad y el rechazo de su comunidad. La Empresa se ve coronada por el mas rotundo éxito, gracias al apoyo de todas y a la comprensión que luego alcanzaran los moradores de este pueblito al ver que la idea de Martha y Lisie incluso ha servido para ayudar en el trabajo social y humano en la residencia de ancianos del lugar y en otros sitios. A pesar de sus 80 años y gracias a su arte y su imaginación, Martha logra revolucionar a las mujeres y a los habitantes conservadores del lugar.

Una comedia sin grandes pretensiones pero de preciosos valores humano y artísticos, que refresca y hace pensar, que nos llena de optimismo y nos muestra que cualquier edad o tiempo es bueno para hacer realidad nuestros mas ambiciosos sueños, que debemos luchar por ellos y enfrentarnos a quien sea si son auténticos, solo para defender nuestras ideas. Actuaciones de primerísimo orden, imágenes muy frescas, excelente fotografía se unen para darnos esta película que puede disfrutarse con toda la familia porque seguramente a todos les dará la inmensa satisfacción de ver algo muy especial